Recomendaciones para la disfagia

Sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición, Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona.

Recomendaciones para la disfagia

La disfagia es la dificultad para la deglución. Sus características, sospecha y diagnóstico clínico y resumen de intervenciones a seguir están resumidas en el consejo Disfagia y el paciente neurológico.

Algunas enfermedades metabólicas cursan con disfagia, en general, disfagia oro-faríngea, que afecta a las dos primeras fases de la deglución (oral y faríngea).

¿Qué intervenciones pueden realizarse para superar la disfagia?

Una vez diagnosticada la disfagia, existen algunas intervenciones que pueden realizarse en el ámbito familiar, tales como: Modificación en el medio ambiente, adaptación de la alimentación / materiales adecuados, maniobras deglutorias específicas, cambios posturales, posición y asientos adecuados, ejercicios orales, algunas de las cuales detallaremos a continuación:

1. Modificación del medio ambiente

  • Un entorno tranquilo y que no suponga situaciones de estrés que pueden producir cambios a nivel del tono muscular: si el niño está tenso, tendrá más dificultades que si se siente relajado y tranquilo.
  • Disminuir las distracciones durante la ingesta (no poner juguetes, TV o juegos en la mesa).
  • Respetar el ritmo de la ingesta de cada niño (comer sin prisas).
  • Participación activa como grupo en el momento de la ingesta (comer en grupo).

2. Adaptación de materiales

a) Chupetes

Chupetes / Tetinas
  • La adaptación se realizará en función a la forma de la boca y a la posición de la lengua.
  • Objetivos:
  • Potenciar el movimiento de los alimentos desde la parte anterior de la boca hacia atrás.
  • Coordinar el ciclo de succión-respiración-deglución de la saliva y el alimento.
  • Prevención de la maloclusión dental causada por la mala alineación de los dientes.
  • Recomendaciones: Se aconsejan chupetes alargados, que proporcionen información/estímulo sensitivo a toda la mucosa lingual y permitan que la lengua se organice y se integre a la función de deglución.

b) Tetinas

  • La adaptación de la tetina se llevará a cabo atendiendo las mismas consideraciones que se han detallado para el chupete.
  • Objetivo: Realizar el control del volumen de la ingesta de alimento y de esta forma adecuarla al ciclo de succión-respiración-deglución del niño, favoreciendo un mejor control a nivel deglutorio y disminuyendo los posibles episodios de atragantamiento.
  • Se adaptarán en relación a:
  • 1. Forma del orificio de las tetinas:
  • Orificio redondeado.
  • Orificio tipo estrella.
  • 2. Diámetro de salida de la tetina (indicará el flujo de salida).
  • Flujo lento, que corresponde a la posición 1.
  • Flujo medio, que correponde a la posición 2.
  • Flujo rápido, que corresponde a la posición 3.

Las posiciones 1, 2 y 3 se consiguen girando el biberón y por tanto la tetina.

La tipología de flujo se irá incrementando en función de las habilidades deglutorias que presente el niño y al tipo de textura del alimento (leche, leche antirreflujo, leche con cereales...).
Recomendaciones
: NO cortar nunca la tetina del biberón, con el objetivo de facilitar la salida de alimento. Esto puede generar una mayor predisposición en el bebé a la aparición de atragantamientos, fatiga durante la ingesta, etc...

  • 3. Morfología de la tetina. La morfología de la tetina que se utiliza debe adaptarse a las necesidades del bebé por la forma de su boca y su capacidad de deglutir.
    El uso de tetinas que sean alargadas favorecerá en el in-put informativo a nivel oral.la información sensorial al bebé de lo que ocurre en su boca. Esto le ayudará a organizar mejor el movimiento necesario para realizar una succión segura y eficaz. Si esto es así, el bebé tendrá el alimento que necesita para un buen estado nutricional y de hidratación.

c) Cucharas

  • La adaptación de la cuchara se realizará teniendo en cuenta la forma de la cavidad oral (boca), la dinàmica deglutoria (cómo de produce la deglución) y el patrón de tonicidad (características del tono de los músculos implicados en la deglución).
  • Consideraciones para la adaptación:
  • Grosor de superficie de contacto de la cuchara.
  • Material del que están realizadas: silicona (flexible o dura), plástico o metal.
  • Longitud del mango de la cuchara.
  • Objetivo: controlar el volumen en la ingesta y facilitar o potenciar el movimiento de propulsión (movimiento que realiza la lengua para transportar el alimento) para la activación del disparo deglutorio (inicio del tragado del alimento) en caso de que el niño realice retención del alimento en la boca.
  • Recomendaciones:
  • Se aconsejan, cucharas estrechas y planas, ya que con ellas limitaremos el volumen de alimento durante la ingesta y facilitaremos la deglución.
  • Cucharas de silicona dura, que ayudarán a disminuir el daño en la arcada dentaria (zona de implantación de los dientes) si el niño presenta un reflejo de mordedura muy anteriorizado (cercano a la posición de los dientes).
  • Cucharas de mangos largos que permitan un mejor acceso a la cavidad oral (boca).

d) Vasos

Vasos
  • La adaptación del vaso se realizará en función a los criterios apuntados anteriormente.
  • Objetivo: Control del volumen de líquido en la ingesta y para evitar la postura de la cabeza demasiado inclinada hacia atrás).
  • Se adaptarán en relación a:
  • Material del que están realizados :
  • Altura del vaso.
  • Adecuación de los bordes de contacto con la cavidad oral (boca).
  • Recomendaciones:
  • Se aconsejan vasos curvos, para controlar el volumen y evitar patrones de posición indecuados como la hiperextensión cervical o hiperproyección. (cabeza inclinada hacia atrás o hacia delante).
  • Evitar el uso de vasos de cristal ya que en pacientes que presentan espasticidad (contracción muscular que causa rigidez) o reflejos de mordedura anteriorizados pueden resultar antiprocedentes, así mismo evitar vasos altos, ya que potencian patrones de hiperextensión (cabeza hacia atrás).

e) Cañitas

  • La adaptación de la cañita se realizará en función a los criterios apuntados anteriormente.
  • Objetivo: Control del volumen de líquido en la ingesta y evitar patrones de hiperextensión cervical (cabeza hacia atrás), favoreciendo la flexión anterior.
  • Se adaptarán en función a:
  • Diámetro de la cañita
  • Longitud
  • Flexibilidad.
  • Se recomienda evitar cañitas de diámetros grandes, ya que pueden dificultar el control del volumen.

3. Maniobras deglutorias específicas

Este tipo de maniobras serán realizadas por un logopeda especialista en deglución, ya que la realización incorrecta de las mismas puede generar un compromiso de la seguridad en la deglución.

4. Posición y asientos adecuados

Posición aducuada
  • Se recomienda la alineación tronco-dorso-cefálica (posición recta), esto favorecerá al adecuado recorrido del alimento, desde la cavidad oral al tracto digestivo inferior.
  • Utilizar tronas o sillas adaptadas durante la ingesta, esto evitará posicionamientos inadecuados en el niño y evitará la aparición de falsas vías.

5. Ejercicios orales

  • Se recomienda una higiene oral adecuada, haciendo uso de cepillos preferentemente de silicona. Es importante eliminar los residuos orales posteriores a la ingesta de alimento.
  • Los ejercicios a nivel oral deberán ser realizados bajo la supervisión o recomendación de un especialista (logopeda).