El transporte de glucosa desde el torrente sanguíneo a través de la barrera hematoencefálica al sistema nervioso central se ve facilitada por la proteína de transporte de glucosa tipo 1 (GLUT1), el primer miembro de la familia de transportadores de soluto 2 (SLC2).
Las mutaciones en heterocigosis en el gen GLUT1/SLC2A1, que ocurren de novo o heredadas como un rasgo autosómico dominante, dan lugar a una falta de energía cerebral y una condición clínica llamada síndrome de deficiencia de GLUT1-(GLUT1-DS).